Isi Vaamonde. Cambados, 1973. Born in Galicia (Spain's NW coast) wrapped up in his atlantic mindset and his own comfortably numb, belongs to the sounds of sea. Very close to the music of UK & Ireland builds his reality starting from a “ground zero” of stereotypes. He dreams alone enjoying the pleasures of life like havin' a drink with friends.
He plays live with a very talented band,they are: Volker Ledwig (drums), Gonzalo Peñalosa (keyboards), Eduardo Pulpillo (bk vocals&bass), Jaime Caro (guitars) and Jesús Parra (guitars, acordion, mandoline).
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"Es uno de nuestros mejores cantautores, aunque sea ignorado por la industria, su música no suene en las emisoras comerciales y su imagen no aparezca en la portada de la prensa que se ha apropiado del término independiente para apoyar a los protegidos de la dictadura “gafapasta”. Pero a Isi Vaamonde le sobran buenas canciones, talento e ilusión para seguir lanzando discos, incluso sin tener sello discográfico. El músico gallego sí que ejemplifica a la auténtica independencia. "
Juan Rebenaque-Zona Musical
Su música es de inspiración “atlántica” (UK, Irlanda y NYC). En directo, el repertorio se mueve hacia sonidos más próximos al rock que al pop..algo parecido a la concepción folk-rock americana.
Banda resolutiva y de mucha calidad sobre el escenario con un repertorio compensado y con buena dinámica en el que sonarán también las preceptivas versiones de Van Morrison.
Está formada por buenos músicos de la escena madrileña y gallega como son:
· Volker Ledwig ...batería
· Eduardo Pulpillo ...bajo&voces
· Gonzalo Peñalosa...teclados
. Jaime Caro.....guitarras
. Jesús Parra...guitarras, mandolina, acordeón.
Breve resumen vital.-
Nace en la costa gallega, entre las lluvias de febrero. Cuando llega el momento se va a Santiago a estudiar Derecho, allí se encuentra pasiones distantes de la doctrina jurídica y los códigos. Insistirá pues en relaciones paneuropeas poco prósperas, aficionándose a los vinos de calidad y convirtiéndose en mecenas y benefactor de la hostelería local (con gran agravio para las cuentas familiares). Nueve años más tarde, ya viajado y leído, vuelve a su pueblo a ser un buen chico pero no es capaz de superar la campana funeraria en las tardes oscuras de invierno y se va a Madrid.
En Madrid se convierte poco a poco en un emigrante gallego standard, volviendo a su tierra esporádicamente para recibir el cariño de sus padres (y de la hostelería local).
Se sienta en una batería a los 15 años y después de formar parte de decenas de proyectos tanto en directo como en estudio decide coger una guitarra y cantar sus propios temas. Durante estos años ha tocado con músicos maravillosos y variopintos gozando de su amistad y paciencia. Esto hace posible que con un par de llamadas de teléfono aparezcan buenos amigos para darles forma a lo que una guitarra y un poco de «soidade» le dictan.